Por Marta Montoya Barroso
Como decía la conocidísima canción de Gabinete Calligari, voy Camino Soria y no puedo parar… y así fue como sin planificarlo aparecí en Bretún, municipio de Tierras Altas de Soria, un fin de semana cualquiera de este largo y caluroso verano en la capital.
Fue una visita grata, más que eso, fue sorprendente, maravillosa, tranquila…
En este pequeño pueblo, de arquitectura tradicional y yacimientos de huellas de dinosaurios, obviamente fosilizadas, cuyo nombre exacto acabo de aprender “icnitas”, hay una excelente persona que le ha dado literalmente la vuelta al municipio, Vicente Marín.
No sólo es que Vicente deje ver la cantidad de obras de arte que posee, más de 7.000 piezas catalogadas en las diferentes edificaciones que ha rehabilitado, es que se produce un diálogo con él, con su casa, con su fundación, con su gente, con el pueblo… un feedback constante en este gran museo vivo, donde puedes participar y emocionarte.
José Miguel López Díaz de Tuesta, conde de Atarés, legó gran parte de todas estas maravillas a Vicente; una gran colección de arte en este pequeño pueblo de apenas 15 vecinos. Así surge la Fundación Vicente Marín y José Miguel López Díaz de Tuesta.
Como arquitecto no puedo por menos que quitarme el sombrero ante aquel que, habiendo alcanzado la madurez y el sosiego, vuelve a su lugar de nacimiento, donde fue feliz y triste al mismo tiempo, para situar a este municipio en el mundo cultural y proceder a una gran labor de rehabilitación.
Persona y personaje inimitable, entre objetos valiosos, salas de vajillas, capillas y cuadros maravillosos, entabla conversación tranquila con extraños como yo. Vicente Marín, inmensamente generoso, se muestra a él mismo, con todas sus fortalezas, valores y también debilidades.
Habla sobre los glamurosos años sesenta en un Madrid lleno de personajes, de sus amistades y relaciones con todos ellos. Crónicas donde existía la picardía, un mundo oculto pero desenvuelto, la osadía, el éxito, el fracaso, la conquista, la pérdida, en una amalgama de una sociedad reservada a unos pocos.
Nos cuenta frivolidades, desenfrenos en aquellos años franquistas vividos por este soriano que un día emigró buscando mejor vida. Trabajó y llegó a formar parte de esa alta sociedad donde se topó con toreros y actrices, que pasaban por la capital, como Ava Gardner, y es que como él mismo dice, en esos momentos Hollywood estaba en Madrid.
En una mañana soleada y calurosa, en Bretún, pueblo de casas de piedra y madera, con calles en pendiente y bellas vistas, comenzamos la visita guiada a diversos edificios y sus tesoros, todos ellos de la Fundación Vicente Marín.
Empezamos por la casa principal, donde vive el propio Vicente. En ella encontramos objetos de plata, de porcelana china de la Compañía de Indias, cuadros de Sorolla, la llave que les regalaban los reyes a los grandes de España, fotos del rey Emérito y la reina Sofía, artistas, actores, actrices, gente de la alta sociedad madrileña.

Más tarde pasamos por un hotelito rural, la biblioteca y el edificio de la propia fundación para disfrutar de piezas increíbles como la Sillería de la mujer de Godoy con forma de arpa en sus respaldos, otras con una pasamanería realizada por la marquesa de Chinchón.

Impresionante la talla de un cristo de marfil , la bellísima caja de un piano antiguo, un trono, lámparas de cristal de La Granja, ahora llamado Real Sitio, espejos, puertas labradas, colecciones de grabados y un sinfín de objetos de incalculable valor.
Cabe destacar el cuadro de Luis I, hijo de Felipe V, obra de Miguel Ángel Houasse, en el edificio de la fundación, al parecer deseado por el Museo del Prado.

Obras pictóricas del arquitecto César Manrique, autor de los Jameos del Agua en Lanzarote; cuadros de Murillo, de Teniers el Joven, de Juan Rizi; un conjunto de esculturas de Salzillo; y más y más obras repartidas en los diversos edificios mostrados.
La Iglesia de San Pedro, también restaurada con la ayuda de Vicente, conserva curiosos motivos aztecas en el techo de la misma, únicos en la provincia, traídos por un indiano y por último despedida del guía.
Como cantaba Gabinete Calligari, en la canción que da título a este artículo.
A la ribera del Duero
Existe una ciudad
A la ribera del Duero
Mi amor te espero.
No esperé a un amor, pero si hallé una grata sorpresa en Bretún, en tierras próximas al Duero, y no sólo fueron las llamadas icnitas.
“La observación de la naturaleza y la meditación han generado el arte”, Cicerón.


tras leer este artículo escrito con tanta sensibilidad y ternura no queda más que visitar este lugar, historia viva de una época casi olvidada..muy bonito!!
Interesante recorrido. Y una forma diferente de recorrer esa España de interior y sus tesoros, a veces tan escondidos. Habrá que darse una vuelta por Bretún.
Magnífico artículo por sacar a la luz tan extraordinaria Fundación en pueblo tan chico , pero que tiene un tesoro tan valioso! Gracias MARTA
Magnífico artículo por sacar a la luz tan extraordinaria Fundación en pueblo tan chico , pero que tiene un tesoro tan valioso! Gracias MARTA
Excelente nota . Felicitaciones!
Siempre comentarios inteligentes de Carmen Montoya Barroso. Se aprecia su formación, una mente analítica y un corazón cariñoso hacia los múltiples aspectos placenteros de la vida: arte, cultura, relaciones humanas…
Bien por la Fundación Vicente Marín y José Miguel López Díaz de Tuesta y el pueblo de Bretón.
Que artículo más bonito Marta. Soria es una pasada, de hecho hemos pasado en julio una semana. Increíble y desconocida. El año que viene, que pensamos volver, haremos una parada en Bretun.
Habrá que ir a conocer Bretun…
Necesidad desbloqueada.
Gracias, Marta.
Como soriano en el exilio, siempre es un placer dar a conocer el patrimonio oculto de mi tierra.
Un abrazo,
Magnífico artículo !!!
Buscaré un hueco para visitar Bretún !!!
Qué maravilla!!! Próximo destino: Bretún sin duda! Una vez más, infinitas gracias Marta por descubrirnos tantos tesoros.
Muchísimas gracias Leticia por ese constante apoyo que me transmites. Un abrazo!
Muchas gracias César! Estoy feliz por que te guste y quieras visitar Bretún. Abrazos
Muy bien Javier, soriano en el exilio!! Gracias por tu comentario!!
Muchas gracias Juliana por tus comentarios!!
Feliz por que te haya gustado el artículo.
Un abrazo!
Muchas gracias José Antonio!
Me alegro mucho por tu escapada! y por tu siguiente visita a las tierras altas de Soria!
Gracias por tus palabras hacia mí!
Un abrazo!
Muchas gracias Luis Alberto!
Por tus palabras también cariñosas. Espero seguir siempre así en lo que respecta al corazón y… la mente jaja.
Un abrazo!
Muchas gracias por tus palabras, Gabriela!!
Un fuere abrazo!
Muchas gracias Alfonso! por esa energía y positividad en tu comentario.
Gracias a ti, un abrazo!!
Muchas gracias Javier!
claro que sí, a conocer Bretún!
Gracias por tus comentarios y un abrazo!
Muchísimas gracias Luis!
Estos comentarios me llenan de alegría.
Gracias por estas bonitas palabras hacia mí y.. a visitar Bretún.
Un abrazo!
Muy elocuente Marta. Te felicito por tu forma de hacer visibles cosas tan peculiares y a la vez atractivas…es cierto que da ganas de salir corriendo hacía ese lugar
Gracias, Marta, por descubrirnos lugares y tesoros ocultos, con cariño y sensibilidad hacia las cosas bellas. Habrá que ir a Bretún. Sin duda, tras leerte, apetece.
Muchas gracias Isabel!
Me alegro mucho que te haya gustado y que tengas ganas de visitar la Fundación.
Un abrazo!
Muchas gracias por tus palabras Javier!
Por leer con cariño tú también el artículo.
Un abrazo!
Hermosa descripción, insita a vivenciarlo en vivo y en directo. Gracias por esta perlita Marta.
Muchas gracias Claudia por tus bonitas palabras.
Un abrazo fuerte!!
Gracias, Marta, por este artículo en el que divulgas una de tantas maravillas perdidas en nuestra España maravillosa y mágica. ¡Tus comentarios incitan a echarse la mochila al hombro y viajar a Bretún!
Gracias
Marta Montoya por tu artículo sobre la fundación Vicente Marín, no me puedo perder ese museo en Bretun que con tanta gracia detalles,sensibilidad y amor describes. Eres genial
Y lo llaman la España vaciada cuando podemos descubrir tesoros como en Bretún.
Anotado en visitas pendientes
Muchas gracias Manuel! pues a echarse la mochila, claro que sí.
Un abrazo!
Muchísimas gracias!
Tus palabras hacia mí sí que están llenas de sensibilidad y amor.
Un abrazo fuerte!!
Muchas gracias Lourdes!
un enorme abrazo!!
Otro lugar interesante para visitar.
Gran obra la de este señor en un pueblo de apenas 15 habitantes.
Marta…. un escrito muy amplio e interesante de un Lugar deconocido para mi, en el que te dan ganas de conocer.Me lo apunto como una futura visita, Gracias.
Muchas gracias Ángel. Un abrazo
Muchas gracias Adelina por tus palabras!
Abrazos!
Excelente Artículo Marta!!.. te transporta a esos lugares hermosos en los alrededores de Madrid.